Menú
Vista desde el Everest Tres Pase Trek

¿Cómo es el Monte Everest realmente? Vista de un escalador

El Monte Everest es la montaña más alta del mundo, un lugar de sueños para muchos aventureros. Pero, ¿cómo es realmente estar allí? Es mucho más que un gran pico nevado. Es un mundo de frío extremo, aire delgado y belleza increíble.

Imagina un lugar donde estás tan alto, estás a la misma altura de crucero que un avión de pasajeros. Un lugar donde cada paso es un gran esfuerzo. Esta guía le dará una mirada real y honesta de lo que se siente estar en las laderas de este gigante.


Un gigante en la cima del mundo: ubicación y tamaño

Primero, vamos a ponernos en contacto con. El Monte Everest se encuentra en la enorme cordillera del Himalaya, justo en la frontera entre Nepal y China (Tíbet).

Su altura oficial es 29,032 pies (8,848,86 metros) sobre el nivel del mar. Para poner eso en perspectiva, ¡eso es como apilar más de 20 edificios Empire State uno encima del otro! Es tan alto que la montaña en realidad crece un poco cada año, ya que la tierra debajo empuja hacia arriba.

No solo un pico

Everest es parte de una enorme familia de montañas. Cuando estás allí, estás rodeado de otros gigantes como Lhotse (la cuarta montaña más alta del mundo) y Ama Dablam. Las vistas comienzan mucho antes de que llegues a la cima.


El ambiente brutal: aire frío y delgado

Estar en el Monte Everest es como visitar otro planeta. Su cuerpo tiene que lidiar con condiciones para las que nunca fue diseñado.

¿Qué tan frío se pone?

El frío del Everest es extremo y uno de los mayores peligros. En la cumbre, la temperatura puede bajar fácilmente a -40°F (-40°C). ¡Es más frío que tu congelador en casa!

Pero la temperatura no cuenta toda la historia. El viento es lo que lo hace verdaderamente brutal. La "arroyo en chorro" puede explotar la cumbre con vientos sobre 200 millas por hora (322 km/h). Esta sensación térmica puede hacer que el frío se sienta insoportable y puede causar congelación en cualquier piel expuesta en solo minutos.

¿Cómo se siente el aire?

Esta es la parte más difícil de entender para la mayoría de la gente. A medida que avanza, la presión del aire disminuye. Esto significa que con cada respiración que tomas, obtienes menos oxígeno.

En la cima del Everest, el aire tiene sólo Un tercio del oxígeno que está disponible a nivel del mar. Imagínese tratando de subir un tramo de escaleras, pero solo puede tomar una de cada tres respiraciones. Eso es lo que se siente.

Por eso, tu cuerpo lucha. Te sientes sin aliento todo el tiempo, tu corazón se acelera e incluso tareas simples como atarte las botas se vuelven agotadoras. Esta falta de oxígeno es lo que causa una condición peligrosa llamada mal de altura.


La “zona de muerte”: el lugar más peligroso de la Tierra

Una vez que un escalador va por encima 8.000 metros (unos 26.000 pies), entran en un lugar con un nombre aterrador: el zona de la muerte. Se llama esto por una razón simple y dura.

¿Por qué es tan peligroso?

En la zona de la muerte, hay tan poco oxígeno que tu cuerpo literalmente comienza a morir. Te estás deteriorando más rápido de lo que puedes recuperar.

  • Tu cerebro no funciona bien: La falta de oxígeno causa confusión, mal juicio e incluso alucinaciones. Los escaladores pueden cometer errores simples y fatales como quitarse los guantes o desviarse de la ruta.
  • Tu cuerpo es débil: Tus músculos están hambrientos de oxígeno y te sientes increíblemente cansado. Cada paso es una lucha.
  • El rescate es casi imposible: Si algo sale mal aquí, es extremadamente difícil para alguien rescatarte. El medio ambiente es demasiado duro.

Los escaladores usan botellas de oxígeno para ayudarles a sobrevivir en la zona de la muerte, pero solo retrasa los efectos. El objetivo es llegar a la cumbre y retroceder lo más rápido posible.


La escalada en sí: un viaje de dolor y belleza

Escalada Everest lleva unos dos meses. La mayor parte de ese tiempo se dedica a acostumbrar su cuerpo a la altitud, un proceso llamado aclimatación. La subida real es increíblemente difícil y peligrosa.

Uno de los primeros obstáculos principales es el Cascada de hielo de Khumbu. Este es un río de hielo en constante movimiento lleno de grietas profundas (grietas) y enormes e inestables torres de hielo. Los escaladores tienen que cruzarlo en escaleras inestables, sabiendo que podría cambiar en cualquier momento.

A medida que subes, la escalada se convierte en una lucha profunda. Solo eres tú, el sonido de tu propia respiración irregular a través de una máscara de oxígeno y el crujido de tus botas en el hielo.

La vista desde lo alto del mundo

Después de toda la lucha, si tienes la suerte de lograrlo, puedes pararte en la cima. ¿Qué ves?

Durante cientos de millas en un día despejado, ves un mar de picos montañosos cubiertos de nieve y dentados que se extienden debajo de ti. Puedes ver otras montañas gigantes como Lhotse, Makalu y Cho Oyu. Literalmente estás mirando hacia abajo al resto del mundo.

La cumbre en sí es un pico pequeño y afilado cubierto de nieve, con suficiente espacio para que unas pocas personas se pare. Los escaladores a menudo describen el sentimiento como surrealista y humillante. Después de todo el dolor y el esfuerzo, la vista es una recompensa que pocas personas experimentarán.

Es un momento de pura alegría, pero también un momento de peligro. Estás a mitad de camino. El descenso es igual de peligroso, y tienes que bajar antes de que tu cuerpo se desvanezca.

¿Le gustaría que le explique el equipo y el equipo especializado que necesita un escalador para sobrevivir en el Monte Everest?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *